Arruabarrena vuelve a Boca: las llamativas coincidencias con su primer ciclo :: Olé

El fierro está caliente, hirviendo. Y Juan Román Riquelme decidió dárselo a Rodolfo Martín Arruabarrena, un hombre de la casa y con experiencia probada en estos asuntos. El fierro, claro, es el momento de Boca, eliminado en octavos del Torneo Apertura y la fase de grupos de la Copa Libertadores, y con el rumbo más incierto desde que el gran ídolo se hizo cargo de la parte futbolística del club. Un desafío fuerte para el DT, que en 2014 asumió un compromiso similar. Coincidencias muy llamativas.

El Vasco ya aceptó el ofrecimiento de Riquelme en su decisión de volver a dirigir a Boca, diez años después del final de su primer ciclo en el club, que terminó con dos títulos obtenidos con apenas días de distancia.

Y si bien lo que más quedó fueron los dos títulos y las dos eliminaciones con River en competencias internacionales, para entender cómo había llegado en a ser el entrenador de Boca -con tan solo 39 años recién cumplidos- hay que repasar detalladamente el contexto en que se dio aquel comienzo de ciclo.

Las salidas de Riquelme y Bianchi

El primer escenario que sobrevolaba el club en agosto de ese año era el de la reciente salida del propio Riquelme para terminar su carrera en Argentinos Juniors. Aunque lo que fue más fuerte aún para lo que tenía que ver específicamente con el cargo fue el despido de Carlos Bianchi apenas 24 horas antes, tras un ida y vuelta con Daniel Angelici en el que primero se decidió una última función del Virrey y luego se conoció la noticia del final de su tercer ciclo.

Así, un viernes por la tarde en la sala de prensa de una Bombonera repleta de medios -y con una asamblea caliente desarrollándose en los pasillos de alrededor del campo de juego-, Arruabarrena asumía en Boca luego de su muy buen paso por Tigre, donde pasó de pelear el descenso a coquetear con un título.

Los mismos años sin títulos entre 2014 y 2026

En ese momento preciso, Boca llevaba algo más de dos años desde su último título (la Copa Argentina 2012) y casi tres de la última estrella de liga, que databa de diciembre del 2011 con el Apertura, ambos certámenes logrados bajo la conducción de Julio César Falcioni. Una sequía que se extendió por un año y medio más, hasta fines del 2015, cuando con el Vasco en el banco de Boca volvió a ganar esas mismas dos competencias.

Fueron, por tanto, cuatro años exactos entre liga y liga y tres y meses entre festejo y festejo. Combinaciones que son exactamente las que rigen hoy en el club, donde la estrella más reciente es la de la Supercopa Argentina 2023 (ante Patronato, en marzo de ese año, camino ya a los tres años y medio) y el festejo grande más cercano es el Campeonato 2022, del cual también se cumplirán cuatro años al finalizar el próximo Torneo Clausura.

El posible cruce con River en la Sudamericana

Serán entonces las metas repetidas que tendrá el nuevo DT en sus múltiples desafíos en este regreso, además de otra coincidencia histórica en la que podría ir en busca de revancha. Es que en aquel comienzo de ciclo Boca tenía por delante -además del torneo local en el que enseguida remontó y se ilusionó con pelear- la Copa Sudamericana, que fue la última en la que coincidió con River.

Vasco Arruabarrena en su primera etapa en Boca.Vasco Arruabarrena en su primera etapa en Boca.

Una instancia clave de aquel primer ciclo, que empezó a tomar un tinte agridulce a partir de la eliminación a manos de los de un flamante cuerpo técnico encabezado por Marcelo Gallardo. Una serie que muchos recuerdan por el arbitraje del partido de ida en la Bombonera en el cual una constante fue el juego agresivo del Millonario y que fue el preludio de un 0-1 también con polémicas en la vuelta en el Monumental.

Aunque si los caminos de Boca y River volverán a cruzarse es una incógnita (sería, como en el 2014, en semifinales) y eso forma parte de un morbo extra que -a esta altura- poco le importa al Vasco, al propio Riquelme y tal vez ni siquiera a los hinchas. Todos, en una coincidencia plena, priorizan objetivos más urgentes en este momento.

En qué anda Arruabarrena y su cuerpo técnico

A falta del acuerdo económico, lo sustancial del avance es que el cuerpo técnico (que integrará como principal ladero su compañero de ruta de siempre Diego Markic), ya está en pleno estudio de las condiciones en las que encontrará a los integrantes del plantel.

En ese sentido, desde Ezeiza partió una sentencia fuerte: “Ahora viene lo más difícil”, como primer esbozo de una realidad que preocupa. Porque hay que levantar ánimos, sí. Pero también enderezar el rumbo de una realidad que hierve. Y para eso, como en 2014, el Vasco es el elegido. Y todo Boca lo apoya.

El Vasco con Navas y Markic.El Vasco con Navas y Markic.

Fuente: www.ole.com.ar

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